Feb 16

Sobre cursar estudios en castellano.

Todo progenitor debe tener claro que en la Comunidad Valenciana la educación no tiene una lengua vehicular única, como sí sucede en Cataluña con el catalán (aunque no debería ser así, claro).

En la Comunidad Valenciana las lenguas vehiculares de la educación son el castellano y el valenciano.

A partir de aquí cada progenitor tiene derecho a que sus hijos reciban la educación en una de esas dos lenguas, organizadas en líneas.

En las zonas valenciano-hablantes también debería existir una línea en castellano y según la nueva Ley de Educación, todavía en vigor pese a las críticas, la Administración debe garantizar la educación en castellano a aquellos que lo deseen y lo soliciten.

Pongamos un ejemplo: Una familia castellanohablante fija su residencia en una localidad con una línea en valenciano, exclusiva porque sus habitantes no han mostrado ninguna preferencia por la escolarización íntegra en castellano. Entonces la administración deberá proporcionarle una plaza escolar donde puedan ser escolarizados en castellano sus hijos. En el supuesto de no disponer de un centro público, se les proporcionará una plaza en un centro privado costeando el Estado esta posibilidad.

La censura habitual a los círculos castellanohablantes, por ejemplo, en Cataluña, se ha centrado en apuntar a la falta de medios reales para asegurar esta plaza, en lugar de fijar sin más la obligación de una línea en castellano, acorde con la cooficialidad de los dos idiomas.

A nivel general todo estudiante que siga la línea en castellano debe estudiar la asignatura de valenciano (excepto situaciones extraordinarias previstas por la ley) y también a la inversa.

Cuando unos padres se encuentran ante un laberinto como este, lo mejor es que se pongan rápidamente en contacto con la inspección observando una serie de precauciones (dado el nacionalismo que impregna ciertos ambientes):

  • Su circunstancia familiar (traslado por razones laborales y necesidad de un período de adaptación a la nueva “realidad”).
  • La inexistencia de animadversión hacia el valenciano.
  • La necesidad de seguir sus estudios en castellano por razones curriculares.

Siempre es bueno contactar con algún gabinete de abogados de AMPAS sensibles a este hecho, aunque esto solo en los casos más empecinados.

Así queda la ley hoy en día fuera del oasis de nuestras comarcas castellano hablantes. De momento. Al menos hasta el domingo.