Feb 20

¿Tenemos derecho a que nuestros hijos puedan estudiar en castellano?

  Consultada la ORDEN 88/2014, de 9 de diciembre, de la Consellería de Educación y Deporte, por la que se desarrolla el procedimiento de autorización del proyecto lingüístico de centro establecido en el DECRETO 127/2012, de 3 de agosto, del Consell, por el que se regula el plurilingüismo en la enseñanza no universitaria en la Comunitat Valenciana, podemos concluir que dicho DECRETO establece la implantación de un programa plurilingüe de enseñanza en castellano, PPEC, (PLC: Proyecto lingüístico en castellano) y de un programa plurilingüe de enseñanza en valenciano, PPEV, (PLV: Proyecto lingüístico en valenciano) según así lo solicite el centro escolar. Es decir, en los centros docentes públicos y concertados, podrá existir una única lengua base, valenciano o castellano, o bien ambas lenguas base en los centros que dispongan de más de una línea. El que el centro elija una u otra lengua base conlleva a la determinación del número de horas lectivas destinadas a dicha lengua, de manera que, si la lengua base es el valenciano, se impartirán todas las asignaturas en valenciano y se destinarán cinco horas semanales a la lengua castellana y, viceversa, en caso contrario.

El Estatut d´Autonomia de la Comunitat Valenciana determina en el artículo 6, apartado 1, que la lengua propia de la Comunitat Valenciana es el valenciano. Asimismo, el apartado 2 indica que el idioma valenciano es el oficial en la Comunitat Valenciana, igual que lo es el castellano, que es el idioma oficial del Estado; todos tienen derecho a conocerlos y a usarlos y a recibir la enseñanza del idioma valenciano y en idioma valenciano.

Continuar leyendo

Feb 18

El castellano: protagonista histórico (1257-1495)

                Como buenos herederos de los romanos, los repobladores que llegaron a la tierra de Requena mostraron su apego por la cultura escrita y por su idioma romance, el castellano que desplazaría en el siglo XIII al latín en la cancillería real de Castilla.

Alfonso X

                Asociada a comienzos de aquella centuria al arzobispado de Toledo, empleó tempranamente el romance. Bajo Fernando III, que terminaría uniendo los destinos de Castilla y León, el castellano se impondría progresivamente en los documentos no solo al leonés, sino también al latín, destinado especialmente a las instituciones eclesiásticas. A partir de 1241 los documentos en castellano aumentaron notablemente al impulso de las cuestiones de la repoblación de las tierras recién ganadas a los andalusíes. Los hombres de los concejos gustaron que se dirigieran a ellos en su lengua romance. Continuar leyendo

Feb 16

Sobre cursar estudios en castellano.

Todo progenitor debe tener claro que en la Comunidad Valenciana la educación no tiene una lengua vehicular única, como sí sucede en Cataluña con el catalán (aunque no debería ser así, claro).

En la Comunidad Valenciana las lenguas vehiculares de la educación son el castellano y el valenciano.

A partir de aquí cada progenitor tiene derecho a que sus hijos reciban la educación en una de esas dos lenguas, organizadas en líneas.

En las zonas valenciano-hablantes también debería existir una línea en castellano y según la nueva Ley de Educación, todavía en vigor pese a las críticas, la Administración debe garantizar la educación en castellano a aquellos que lo deseen y lo soliciten.

Pongamos un ejemplo: Una familia castellanohablante fija su residencia en una localidad con una línea en valenciano, exclusiva porque sus habitantes no han mostrado ninguna preferencia por la escolarización íntegra en castellano. Entonces la administración deberá proporcionarle una plaza escolar donde puedan ser escolarizados en castellano sus hijos. En el supuesto de no disponer de un centro público, se les proporcionará una plaza en un centro privado costeando el Estado esta posibilidad.

La censura habitual a los círculos castellanohablantes, por ejemplo, en Cataluña, se ha centrado en apuntar a la falta de medios reales para asegurar esta plaza, en lugar de fijar sin más la obligación de una línea en castellano, acorde con la cooficialidad de los dos idiomas.

A nivel general todo estudiante que siga la línea en castellano debe estudiar la asignatura de valenciano (excepto situaciones extraordinarias previstas por la ley) y también a la inversa.

Cuando unos padres se encuentran ante un laberinto como este, lo mejor es que se pongan rápidamente en contacto con la inspección observando una serie de precauciones (dado el nacionalismo que impregna ciertos ambientes):

  • Su circunstancia familiar (traslado por razones laborales y necesidad de un período de adaptación a la nueva “realidad”).
  • La inexistencia de animadversión hacia el valenciano.
  • La necesidad de seguir sus estudios en castellano por razones curriculares.

Siempre es bueno contactar con algún gabinete de abogados de AMPAS sensibles a este hecho, aunque esto solo en los casos más empecinados.

Así queda la ley hoy en día fuera del oasis de nuestras comarcas castellano hablantes. De momento. Al menos hasta el domingo.