Ene 11

Nuestra comparecencia en las Cortes Valencianas

La Asociación Defensa del Castellano en la Comunidad Valenciana defendió en Las Cortes la libertad de elección de los padres para poder estudiar en castellano.

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DDC empezó la semana exponiendo alto y claro en Las Cortes nuestra enmienda a la totalidad de la proposición de Ley de Plurilingüismo del tripartito aún en trámite.

El pasado lunes 8 de enero nuestra compañera Eva Tena defendió la postura de DDC en Las Cortes. Pese a que a algunos, demasiado acostumbrados a que nadie les lleve la contraria, no les gustó escuchar algunas verdades, es justo decir que la postura de DDC se corresponde con la de una democracia libre en la que cabemos todos.

Nuestra portavoz matizó que la Ley no tiene nada que ver con el Plurilingüismo, palabra usada para rellenar titulares de prensa. Frente a la demagogia de la defensa de la imposición del valenciano porque hay que protegerlo, DDC dejó bien claro que la Ley de plurilingüismo en trámite es un intento irracional, victimista, disimulado y a la desesperada de imposición y de inmersión en lengua regional y añadió que “en ningún país del mundo democrático se debe pedir perdón por hablar en la lengua oficial del país”.

Defendió cosas tan evidentes como que había que contar con los padres en la elección de la lengua vehicular, que no se podía legislar a espaldas de la mayoría de los ciudadanos y mucho menos sin tener en cuenta las repercusiones de las leyes sobre la educación y el desarrollo de los niños: “de lo que se trata en el colegio no es de ideologizar. El objetivo de la formación escolar es adquirir competencias y destrezas suficientes que garanticen el éxito académico, prevenir el fracaso escolar y ganar la batalla de disciplina en las aulas”. Este es el tipo de debates que deberíamos tener y no el de la lengua vehicular, debate rancio y politizado.

Y es que con esta Ley se dan NO uno, sino varios pasos atrás: un paso atrás en la libertad de los padres a elegir lengua vehicular de sus hijos, un paso atrás en la convivencia del pueblo valenciano que nunca tuvo problemas de entendimiento, un paso atrás en nuestra democracia cuando se ningunea la Constitución, un paso atrás en el correcto aprendizaje del castellano, un paso atrás en la aceptación natural de la lengua valenciana porque la imposición general rechazo y , por último, un paso atrás en la adecuada gestión de la diversidad; la inmersión es excluyente, ataca a personas que vienen de otras partes del mundo y de otras partes de España. Trata a los propios españoles y valencianos castellanohablantes como extranjeros en su propia tierra.

Como era previsible, las reacciones no se han hecho esperar. La prensa se ha hecho eco de la postura de DDC, no siempre de manera objetiva. Ayer mismo el periódico “El Temps” trató de desacreditar a Eva Tena y a DDC con alusiones muy poco profesionales, tergiversando y aludiendo a temas personales. Propio de los que no tienen otros argumentos.

En Las Cortes al tripartito no le sentó bien el discurso de Eva. Los socialistas dieron una callada por respuesta, mientras que Compromis y Podemos volvieron a utilizar la demagogia y el victimismo. El portavoz de Podemos utilizó un caso personal para explicar algo tan extraño como que la inmersión en valenciano, conseguiría que los niños aprendieran otros idiomas. Sin comentarios. Compromis volvió a salirse por las ramas situando las matemáticas al mismo nivel que el idioma regional: “¿alguien entendería que los padres pudieran elegir si sus hijos estudian o no matemáticas?”. Patético.

Lo que nos ha enseñado la comparecencia de Eva es que tenemos mucho trabajo que hacer. Pero el Gobierno valenciano nos ha enseñado algo importante y es a no tirar la toalla. Seguiremos y perseguiremos cualquier intento de imposición y manipulación, porque vivimos en una democracia y creemos en la libertad.